
Un cronograma no es una camisa de fuerza. Es una referencia compartida en la que todos pueden apoyarse: el fotógrafo, el catering, el DJ y los testigos saben dónde deben estar. Vosotros dos ya no tenéis que mirar el reloj cada 15 minutos. El ejemplo de abajo encaja con una boda clásica con ceremonia a primera hora de la tarde y una fiesta que se alarga.
Coloca ahora tu código QR de Partylio en cada mesa y en la barra. A partir de este momento, los invitados hacen la mayoría de las fotos y todas llegan a un solo lugar automáticamente.